El miedo ¿existe?
El único miedo que existe, es a la muerte. El miedo, por tanto, no es más que un término que se asocia al instinto de supervivencia.
Todas las demás sensaciones que comúnmente llamamos miedo, son simplemente reacciones a estímulos, son instintivas, y se pueden controlar. Es más, en mi opinión, se deberían controlar, ya que son completamente irracionales e innecesarias en la mayoría de los casos; una vez experimentada la sensación, ya no es útil sentir lo mismo.
Cualquier sentimiento al que llamemos miedo, no lo es si no nos defiende de la muerte o nos provoca un estado de alerta ante algo que pueda ser perjudicial para nuestra vida. Así, ver una película de terror en el cine no provoca miedo, sin embargo, ver cómo te persigue un león cazando, sí.
Inteligencia
Muchas veces se confunde inteligencia con conocimiento. No es lo mismo, ya que conocimiento se define como la cantidad de cosas que sabe una persona, los temas que domina y los asuntos que es capaz de desarrollar; sin embargo, la inteligencia se describe como la forma que tiene cada persona de pensar, cómo utiliza la lógica y qué velocidad tiene a la hora de unir conceptos y asociar ideas.
Ambos se pueden desarrollar, pero ser más inteligente no implica tener más conocimiento, y tener más conocimiento no implica ser más inteligente.
La inteligencia es un aspecto que mucha gente busca estimular y desarrollar, dando esto lugar a dos claras ramas de la misma; la inteligencia o pensamiento crítico y lógico o el creativo. No se puede poseer uno sin el otro, sin embargo, se puede tener uno de ellos en mayor medida que el otro.
La lógica
La capacidad para razonar desde un sentido común, que tenemos los seres humanos, recibe el nombre de “lógica”. Sin embargo, la lógica no es una herramienta sencilla. La lógica es increíble a la vez que sorprendente; nos permite llevar a cabo reflexiones y pensamientos muy complejos, elaborar conclusiones avanzadas y ver las cosas desde puntos de vista muy distintos entre nosotros, muy distintos y muy complicados en ocasiones.
Durante los últimos días de clase hemos estado viendo la lógica desde un punto de vista técnico, estudiando las teorías que otros propusieron para clasificar argumentos y falacias antes de que nosotros las usáramos inconscientemente.
Digo esto porque, aunque se pueda clasificar de manera “artificial” la lógica es algo que todo ser humano posee desde que nace. Puede estar más o menos desarrollada, y se puede adquirir un mayor o menos nivel a lo largo de la vida, pero la lógica está siempre presente entre nuestras vidas.
El arte
La definición “clásica” del arte es la expresión de los sentimientos del artista a través de símbolos e idealizaciones de la realidad. Sin embargo, el punto de vista filosófico no es tan obvio. ¿Cómo saber qué es realmente arte? ¿Nos basamos en algún tipo de criterio a la hora de clasificar algo que lo es de algo que no? Mi opinión es que el arte no se puede clasificar, lo es todo, si se mira desde el punto de vista adecuado. Al serlo todo y no poder clasificarse, se puede decir que no es nada.
Otros puntos de vista, sin embargo, no están de acuerdo, y dicen que el arte se puede medir o clasificar. Hay quien dice que nada que provenga de la naturaleza es arte, a la vez que hay quien dice que algo abstracto o sin sentido no puede serlo tampoco.
En definitiva, hay tantas perspectivas y tantas formas de ver el arte, todas ellas subjetivas, que nunca se podrá estar de acuerdo en qué es realmente.
La cultura y la sociedad
Para mí, el concepto de cultura incluye otros muchos conceptos. Es el conjunto de tecnología, arte, religión, costumbres y tradiciones de una sociedad. Es muy importante destacar que, además de existir miles de culturas diversas, todas apuntan hacia el desarrollo. Cualquier sociedad humana busca desarrollarse, avanzar y encontrar una calidad de vida cada vez mejor. Por eso se puede decir que, al haber miles de formas de cultura, hay miles de formas de buscar el desarrollo. Sin embargo, todas tienen en común una extendida teoría; la mejor forma de alcanzar el desarrollo, como seres humanos, es buscar la unión con otros y formar sociedades y agrupaciones en las que ayudarnos y avanzar.
Es decir, toda sociedad tiene una cultura, y toda cultura tiene una forma de conseguir su desarrollo, teniendo en común con las demás la forma de agruparse y vivir en sociedad.
La muerte
La gran mayoría de la gente piensa en la muerte como algo muy duro y terrible, sin pararse a pensar que en realidad puede que sea el sentido de nuestra vida.
Hay quien piensa en qué puede hacer en su vida para que tenga sentido, qué puede hacer para que cuando al fin muera, piense que ha hecho algo que vale la pena. Aunque casi todo el mundo piensa que la muerte es de las peores cosas que te pueden pasar en la vida, si no la peor, yo creo que se le debería tener más miedo a qué se hace en la vida que a la muerte en sí, ya que, al fin y al cabo, si se le tiene tanto miedo a la muerte no es sino porque nadie sabe qué hay después, es algo completamente desconocido. Por eso, hay mucha gente que en vez de preocuparse por darle un sentido a su vida, se preocupa por cuándo va a morir y qué va a ocurrir después.
El mal
La pregunta principal que surgió a partir del tema de “El Mal” es: “¿Qué es el Mal?”
El mal en muchos casos no es siempre lo que creemos que es. Muchas veces se ve afectado por nuestros propios ideales, y por lo que piensa o no la gente. Es decir, alguien puede hacer algo pensando que está bien, pero en realidad no es lo correcto.
Para esto hay dos opiniones. Una dice que hay gente que nace malvada de por sí, y hay quien dice que no se nace malo, sino que se adquiere esa característica por el entorno, la sociedad o el ámbito por los que uno se ve rodeado a lo largo de su vida.
Así, alguien que ha pasado toda su vida pensando que matar está bien, lo hará independientemente de que otra gente piense o le diga que está mal.
El ejemplo, aunque un poco brusco y drástico, refleja que el mal se basa en la opinión de uno mismo, por las influencias que se han recibido, más que por lo que la mayoría de la gente pueda pensar.